MI AMIGA LENINA, DEL FEMENINO DE LENIN
por Arely Jiménez
Dícese de una mujer mitad gata
con cuerpo de sirena
a la que dibujé dormida
y de la cual aún conservo una carta
como un otoño diminuto.
La vida nos dejó olvidadas en una mañana gris
para protegernos la una de la otra.
También fue una nereida
que heredó una biblioteca y estudió letras,
que fumaba después de clases.
Esto es mentira, tal vez.
Yo también fingía que fumaba,
creyendo que era Pizarnik o Sexton,
una escritora famosa.
Después aprendí que las mujeres
ya no enloquecen de amor
ni ofrendan sus vidas a la poesía.
Lenina nunca tuvo ambición,
eso la acercó más
al misterio de la literatura.
Hoy es el día de la amistad,
compré esa novela
donde algo que no es amor
se cuenta tres veces
y nos pienso dichosas:
estamos muy lejos de esa historia.
Lenina se ha ido a librar una revolución, espero.
Dejó de tomar las llamadas de su madre,
se desencantó de su eterno
noviazgo de preparatoria
y ahora escribe acompañada de felinos
que pescan atunes dorados
mientras suelta sus rizos como olas.

Arely (Aguascalientes, 1992). Es poeta, feminista y paciente renal. Ha publicado libros de poesía como Madre Piedra y otros poemas (UAA, 2019), La noche es otra sombra, Metamorfosis de la O (Sangre Ediciones, 2020) y SiRenal (Arde Editorial Chihuahua, 2023). En el 2021 obtuvo Mención Honorifica en el 39° Premio Nacional de Literatura Joven «Salvador Gallardo Dávalos», en el área de narrativa con su libro Los árboles no son tan altos de noche.
