El peso de la inacción

by Yasmín

por Fermin Hernández

EL SONIDO del despertador me arranca de golpe de la almohada, y, con pesar, tomo la libreta que asoma sobre la cómoda y examino el último apunte.

Siete años, seis días y 2 horas han pasado desde la última relación amorosa que sostuve.

Aún puedo escuchar su viva voz reprochándome: “Tú nomás prometes y jamás sucede nada”.

Siento cómo mi cuerpo se agita de pies a cabeza. Me jugué la piel por la promesa de un mejor porvenir. 

En mis años mozos, esos en los que uno no mide las consecuencias ni implicaciones futuras, intenté cruzar la frontera con Estados Unidos, fracasando a los 5 minutos de haber iniciado lo que debió ser mi gran proeza…El ladrido del perro me atrajo hacia la realidad. Contemplé la habitación vacía, que de a poco se iluminaba por los rayos del sol.

Por un momento pensé en reintentarlo: “¡Canadá!”, rozó mi mente. Al punto me vi acosado de un miedo invasivo presionándome la cabeza

—No tienes dinero
—No hablas otro idioma
—El peso de mi pasado representa un grave atavío…

Cada pensamiento se tornaba más denso, anclándome al suelo, directo a los brazos de la indecisión.

“birp-birrp”
“birrrp-birrrp”

La segunda alarma, de nueva cuenta, me regresaba a la realidad. Agité las manos e hice un gesto de sacudirme el cuerpo. Con lo mejor que encontré en el armario, me vestí para el éxito como si esta vez fuera a lograr algo.

Soy originario de Tijuana. Leo y escribo. Todavía no publico nada… pero voy en serio.

You may also like

Leave a Comment