para Isaac Magaña GCantón
HOY termina nuestra sociedad,
largo tiempo nos hemos padecido, Cabeza,
como el matrimonio enemigo
que aun comparte las sábanas
y el aire de la habitación
y se reúne para comer una cena desabrida.
Te he padecido largo tiempo,
como la afección crónica
que se esconde en las espesuras del cuerpo
y reaparece con la sorpresa de una quema clandestina.
Creyéndote hábil estadista,
te cedí nuestra hacienda;
creyéndote maestro veterano,
te cedí el cuidado de todo
lo que para mí poseía algún valor.
Dejaste que el techo se viniera abajo,
que el óxido averiara las máquinas
y las plagas devoraran el solar.
Con tus herramientas, trituraste nuestras manos;
verdes aun, incineraste nuestros talentos;
castraste nuestra lengua cuando era tan sólo una cría.
Y no bastando este daño,
metiste el corazón dentro de un saco con piedras
y lo arrojaste a las aguas a plena luz del día.
Nos prometiste una vida próspera:
vivimos una existencia herida, áspera;
nos prometiste el arcón lleno, rebosante,
como una olla que feliz chorrea sobre la hornilla,
pero hoy tenemos que malvender nuestra sombra
y abandonar estas ruinas a las alimañas.
Nuestra sociedad termina aquí, Cabeza.

Mario Salvatierra (Mérida, 1988). Escritor y traductor. Es autor de Roldán (2014, Libros del Marqués). Entre sus traducciones se encuentran Teoría de Kenneth Goldsmith y Cartas de la India de Eliza Fay.
