¿Qué voy a hacer mañana? 

by Yasmín

por Rogelio Rochin Arroyo 

“Tú pusiste final a mi infierno fatal, la razón de vivir es tan sólo quererte. Y yo te he de adorar aunque venga la muerte” 

VIENE Y VA y viene va y viene y va.

Este sentimiento de no saber, mañana ¿qué va a pasar?…

Si tus labios siguen, al borde de este mar. Amándome como si no hubiese un final. Contigo a mi lado, el agua no está tan fría… La luz alumbra un poco más, y es que si yo llego a perderme. El Jade en tu collar enciende de verde el grisáceo lago; sin tu amor, ya no sé qué quiero ser si no es para ti.

Moldéame y arréglate, si te enamoras, me buscas y me pides que el mundo acabe lo haría a tus pies.

Quiero endulzarte con mis movimientos ahora que mi cuerpo ya responde… Es que, ¿qué voy a hacer mañana?

Si mi cuerpo vuelve a desobedecer, si mis acciones se disuelven en palabras, que nacieron de mi corazón pero se quedaron en cenizas suspendidas en la incertidumbre… —¡¿QUÉ VOY A HACER MAÑANA?!—

Y si mañana ya pasaron los meses, tú envejeces y de corazón partido quedas flaquita esperando a tu hombre… ¿Qué harías mañana?

Si te parece particular: —¿Por qué a ti sí te escucho?— Como cuando las calles se callan, y esto se queda en silencio.

Yo por ti hasta creo que creo en Dios.

Es que cuando miro las estrellas, intento encontrarte un parecido… Sólo me doy más cuenta que las constelaciones sin ti no se comunican.

Las nubes no lloran alegría y el Sol tampoco sale, eres la marea que agiliza los mares. Me levanto en las madrugadas, y a veces me pregunto: —¿Qué voy a hacer mañana si el tiempo no me da para amarte más?—

Mirar atrás y revivir momentos donde aún no llegabas es inútil, porque si mi alma tiene cien años yo te he buscado más de mil.

En la música, en la sangre, en las venas y solsticios, eres arte y te he encontrado a ti. Nadando, el agua se alinea para corear tus respiraciones.

—¿Qué voy a hacer este verano?—

Tu nombre… el verano en sus letras, tu piel; las buganvilias en excelencia. Eres calor, eres pasión, mi vida.

La dalia en mi jardín, estación intensa, belleza vital.

Tú tienes ese algo, sigue robando mis camisas… A ti todo te combina, piel de ángel; sonrisa de esperanza.

Frente a mí, tengo tu comida favorita. Tus paisajes favoritos, y millones de maneras de revivir si es que esto se acaba por naturaleza; porque una vida no es suficiente para estar junto a ti.

Dormir juntos en la misma cama, diferentes lunas llenas; cuando te veo a ti, los acordes ya no suenan igual, y eso me enamora aún más.

No quiero a nadie más.

Y aunque no sepa —¿qué voy a hacer mañana?—

Sé que quiero que sigas brillando conmigo, que me permitas ser tu alba. Drenar mis letras en estas cartas escritas con las venas.

Que nuestro amor explote una y otra vez en esta y otras vidas, sé que el futuro no puede traer a alguien que hable con tu eco y me mire con tus ojos.

No hay nadie que baile como tú…

Dime en qué idioma lo prefieres.

—¡¿QUÉ VOY A HACER MAÑANA?!— Qu’est-ce que je ferai demain si tu ne m’aimes plus ? Qu’est-ce que je ferai demain si tu n’es plus là pour prendre soin de moi ? Venga o vaya… no quiero un primer día sin ti.

Jamás apagar las velas de este barco, sanemos nuestras heridas y hagamos que estos besos valgan; por habernos encontrado.

Encuentra en mis rotos brazos, una vida que aunque sea distinta a la tuya… se fusione en tu cuerpo.

Que mi perfume sea la brisa que empape tu esplendor cada resplandor de este verano boreal que yo represento.


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