Alibaba y los cuarenta ladrones

by Yasmín

por Casandra Valenzuela González

“Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura che’
la diritta via era smarrita”

El cerrajero de Tijuana dijo
Que no corriera tras las manecillas del reloj
que tanto giro y giro es un error
sin lucro
que los bienes se agradecen
y los males se triplican
no entendí nada
solo sabía que donde fuego hubo
las heridas aullaban fuerte
entré en un bar
e ingerí Agua de la Llave
salí al exterior
La verdad nos hará mártires
O genuflexores
agradecí estar en pie
frente a la puerta
de la columna Septentrional
acepté mi destino
con la mano en mi cabeza
esto es ser humano
el casual movimiento
lo estático
el sonido de las estrellas
y los planetas
el sonido normal
del mundo
rosa de los tiempos
haz de Orfeo
un cisne
abre y cierra
al dolor
en el desierto de lo real.

UNGATZ

Chant d’amour (1950)*

Jean Genet grita:

¿Este es el punto fijo de mis circunvalaciones?
La tortuga boca abajo
Que Zenón llaves inglesas
El amor es un trabalenguas
El texto existe
El aire se mastica
Te lo digo yo
que soy tu vecina
Oquei?

ExistenZ (1999)

Desde notre dame al diván
Mea culpa
y un mundo libre de amor

Saledad con el cien formas
mientras el río más sucio de Shanghai
explota como perro muerto sin collar.

A la ciudad y los perros

a Mario Vargas Llosa

En mi país
las llamas iluminan
               la biblioteca
entre el polvo, las hierbas
                                y el plomo
 ruedan
           desiertos
hasta el altiplano
                            se matan a
                                      otro Esclavo


Casandra Valenzuela González (Celaya, Gto., 1990). Lic. en Historia (UGTO). Vivió por tres años en Ensenada, BC, para volver errante a lo trivial. Publicada en el compendio de San Diego Poetry Annual (San Diego, 2023); Hipérbole Frontera (Tijuana, Año 3, No. 28, Primavera 2023); El Septentrión Revista (Tijuana, 2023); Irradiación. Revista de Literatura y Cultura (Ciudad de México, No. 16, 2024).

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