por Laura Nieves
Los choferes de los buses número 29
bebían muchos litros de cerveza
delante de la tienda de mi abuela
Sentados en unos bancos de piedra
se sumergían en largas conversaciones
Sus cuerpos se veían cansados y sucios
debajo de sus uñas había grasa negra
combustible
aceite quemado
Charlaban y reían
a pesar de sus carcajadas
se veía en sus ojos cansancio
melancolía
fingían felicidad
La insatisfacción
y los deseos no cumplidos
se marcaban en sus ojos de vidrio húmedo
libidinosos observaban a las mujeres
que venían a comprar a la tienda
En el barrio se decía de ellos
que eran mujeriegos
esto podía verse en sus ojos
cuando se abalanzaban sobre las mujeres
que se acercaban a comprar a la tienda
Algunas mestizas
mulatas
de pieles oscuras
a todas les lanzaban palabras zalameras
promesas de amor
ridículos piropos
Algunas reían
otras se enfadaban
o simplemente los ignoraban
Ellos reían
pero parecían enfermos de dolor
y miedo
Quizás por eso
bebían grandes cantidades de cerveza
hasta cuando la tienda de la abuela cerraba
después continuaban bebiendo en otros sitios
tal vez pensaban que así hallarían descanso
alivio
compensación por su soledad
y por el terrible vacío
al cual se habían destinado.
La sangre de mis ancestros
Viajo en la sangre de mis ancestros
en la de mis abuelos
madre
padre
tíos
hermanos
primas muertas
Me trago sus miedos
historias
recuerdos
las leyendas de mi pueblo
Hago un pacto entre mis parientes
y mi espíritu
un nudo invisible
que ya existía antes de nuestros nacimientos
un fuerte lazo
que la muerte no puede desatar
Llevo en mi sangre
una herencia cósmica
un colectivo de almas
que transita en busca de su evolución.
Inédito
Se cuenta que las almas de los muertos
después de un largo tiempo
descienden para morar
en nuevos cuerpos
Se dice que incluso aceptan
la vida que deberán cumplir
Todo se resume
a nuevas experiencias
deudas por pagar
recompensas de vidas anteriores
evolución
Así algunos migrantes
van en busca de otros horizontes
habitan nuevas tierras
otras culturas
las absorben
adoptan sus costumbres
como si adoptaran otros cuerpos
Al principio lloran
extrañan
piensan en regresar
recuerdan
después de un tiempo
se acostumbran
se dividen
comienzan a ver a su antigua cultura
de manera diferente
y es que antes ni siquiera se fijaban
que aquello era una cultura
una identidad
un colectivo de almas
que entretejidas en el espacio
forman una nación
Ahora lejos de su atmósfera
respiran otros espíritus
otros karmas
hacen nuevos vínculos
el horizonte se vuelve amplio
pero recuerdan
el corazón se les divide
Piensan en visitar su antigua patria
una vez allá
quieren regresar
no se acostumbran
pero les gusta ver a los amigos
los familiares
visitar los sitios recordados
notan que todo está diferente
que los recuerdos
solo son espuma de otro tiempo
de un tiempo que nunca regresará
Entonces extrañan el país
que consideran ahora
su nuevo hogar
piensan en lo bonito que es
se dan cuenta
que por extrañar
un tiempo de recuerdos
no habían contemplado
la belleza de su nuevo hogar.

Laura Nieves (Ecuador). Máster en Formación e Investigación Literaria en el Contexto
Europeo. Ha publicado los poemarios Animales de luz (2018), El macho de los 4 vientos
(2019) y El olor de la canela (2022). Sus poemas han sido traducidos al alemán, francés,
italiano, portugués y mandarín. Ha participado en diversos encuentros literarios, festivales de poesía, conferencias y ferias del libro. Actualmente reside en Suiza, donde dirige el proyecto cultural Poetas en Suiza y el Ciclo Literario AKASHA, dedicado a fomentar el diálogo artístico entre la cultura suiza y la cultura hispánica. Recibió una Mención de Honor en el IV Premio Nacional de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño, organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana y El Quirófano Ediciones.
