OJOS DE MAR, EL MONSTRUO ESTÁ MURIENDO
Desde el día que me fui, las cosas tornaron grises.
Entre líneas y destellos mi mente se perdía,
en la sangre que el monstruo me consumía,
mordiéndome poco a poco.
El habla había de arrebatarme,
pues mi silencio ansiaba,
y entre huesos me quería.
Las noches eran confusas,
y no sabía si dormía o vivía.
Era todo un delirio,
uno que jamás pensé que terminaría.
Pues tus ojos de mar eran la orilla,
la marea fuera de la tormenta,
y el silencio no cesaba.
Repetitivo, como animal en jaula me atraparon.
Mi nombre tallaron en mis venas,
y nunca pude dejar de pensar en ti.
Hasta que los ojos abrí,
y ese espíritu de amor continuaba,
reposando en el lecho de mis lágrimas,
del cariño que me hizo renacer cual ave.
Agradeciendo a la vida, por su milagro oportuno,
por regalarme una vez más
el brillo de tus ojos de mar,
la suavidad de tus labios en mi frente;
mis manos entregué a la fe.
A un lugar donde todo lo que quedaría
sería una mirada tuya,
deslumbrante como el alba en mi piel.

Rogelio Rochin Arroyo nació en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas el 8 de junio de 2008. Es alumno de bachillerato de la UPAEP en el Estado de Puebla, ciudad a la que llegó desde el año 2009 y en la que actualmente radica. Desde pequeño tenía cierta curiosidad por las máquinas de escribir y a los siete años aproximadamente hizo su primer cuento “triste”. Es un adolescente con un fuerte sentido de introspección que le permite plasmar en sus cuentos y poemas la intensidad de su sentir y transmitir la crudeza de las situaciones que vive. En el mes de mayo de este año fue diagnosticado con linfoma mediastinal de células no Hodgkins, actualmente lucha contra ese padecimiento.


